El conflicto laboral en las residencias de Bizkaia, la más larga en la historia del territorio tras unos 370 días de huelga a lo largo de dos años, ha llegado a su fin con la firma de un preacuerdo de convenio considerado "una gran victoria sindical" por parte de ELA, promotor de la movilización y del pacto.

Entre aplausos, abrazos, gritos de alegría y alguna lágrima han recibido las trabajadoras movilizadas por ELA a sus representantes sindicales tras la firma del preacuerdo en la sede del Consejo de Relaciones Laborales (CRL) en Bilbao con las tres patronales del sector (Gesca, Elbe y Lares).

Después de las valoraciones, han descorchado champán para celebrar el logro de lo que el sindicato considera "un acuerdo histórico".

Las trabajadoras han cortado parcialmente al paso de vehículos en la calle Alameda Urquijo de Bilbao, frente a la sede del organismo socio-laboral, mientras dentro se reunía la mesa negociadora del convenio de residencias de Bizkaia, que afecta a unas 5.000 trabajadoras.

Por la parte sindical, además de ELA, que cuenta con la representación mayoritaria en el sector, ha suscrito el acuerdo UGT al considerar esta central que las condiciones pactadas se acercan a sus propuestas, según ha explicado en una nota. Por su parte, LAB y CCOO han quedado en analizar su contenido.

"Lo hemos conseguido. Hemos resistido" y "La lucha la gana la gente que batalla" son algunos de los gritos que han proferido las trabajadoras al recibir a las sindicalistas de ELA en la calle, donde también las esperaban entre muestras de alegría dirigentes del sindicato, encabezados por su secretario general, Adolfo Muñoz, "Txiki".

Tras la firma, las trabajadoras han anunciado la desconvocatoria de la huelga, lo que supone que las residencias de mayores de Bizkaia recuperarán la normalidad a partir de mañana.

El acuerdo alcanzado recoge, según ELA, las principales reivindicaciones planteadas por el colectivo como son las 35 horas de jornada laboral semanal, un salario mínimo de 1.200 euros y mejoras en coberturas de bajas y actualización de los pluses.

En concreto, el convenio ha sido pactado hasta 2020 y recoge un incremento salarial de más de 140 euros mensuales, que se empezará a aplicar desde septiembre de 2017 con una subida lineal mensual de 40 euros este año y el que viene, una subida de 45 euros al mes en 2019 y una subida lineal de 55 euros mensuales en 2020.

En materia de jornada laboral, se acuerda una reducción progresiva de la misma hasta lograr las 35 horas semanales en 2022, se reconoce el descanso del bocadillo como tiempo de trabajo efectivo y se acuerda la percepción del 100 % del salario en caso de accidente laboral o enfermedad profesional, entre otras mejoras.

"Hoy, tras mucho sufrimiento, muchas noches sin dormir y decenas de manifestaciones y concentraciones, podemos decir alto, claro y con mucho orgullo, que hemos logrado no ceder al chantaje y lograr una gran victoria sindical", se han congratulado las trabajadoras.

Según han señalado, ha sido "una huelga de mujeres" y además de un conflicto laboral, ha sido "una lucha social y feminista", que ha logrado "dignificar los trabajos de cuidados".

Por su parte, las patronales Gesca, Elbe y Lares han mostrado su satisfacción por el acuerdo y han destacado en un comunicado que todas las partes han tenido que ceder en la negociación para lograrlo.

Según han explicado, el pacto se ha alcanzado sobre la base del acuerdo que hace casi un mes alcanzó Gesca con ELA y al que después se han incorporado aportaciones de Elbe y Lares.

Para los empresarios, el acuerdo garantiza el bienestar de los residentes, mejora las condiciones laborales de las trabajadoras y "permite la sostenibilidad del sistema sin cargas asumibles para las más de 3.000 familias que sufragan de modo privado estas plazas, ni para la Diputación Foral de Bizkaia".

Las patronales han agradecido la labor de los profesionales que durante la huelga "se han esforzado por conseguir que el servicio se haya prestado con garantías" y han pedido disculpas por las incomodidades que el conflicto haya podido causar a los residentes y sus familias.