libertad eleccionPara poder atender las necesidades de las personas dependientes, todas las comunidades autónomas “compran” plazas a la iniciativa privada, y/o ayudan a las personas beneficiarias con prestaciones económicas para acceder a las mismas.

En cada territorio se han ido desarrollando modelos muy dispares de colaboración público-privado provocando muchas situaciones “injustas” para las familias y las personas dependientes, y para los operadores, especialmente para aquellos que quedan fuera de las políticas de concertación.

En muchas comunidades autónomas, las políticas de concertación provocan que las personas dependientes ingresen en centros sin tener en cuenta los intereses y deseos de las familias.

Por otra parte, y al margen de aspectos legales que habría que analizar, cualquier modelo de concertación que deje a centros fuera de la red pública les condena a un futuro muy incierto, y si se trata de centros mal ubicados, las posibilidades de cierre se multiplican exponencialmente.

Todo ello sin olvidar que la persona dependiente que ingresa en un centro tiene que copagar una cuantía cada vez mayor, y en la mayoría de las ocasiones es la administración pública la que decide donde debe de hacerlo.

Urge avanzar hacia modelos que conjuguen los intereses de las tres partes en juego; la administración, los centros privados, las familias y las personas dependientes. Y ha de ser la libertad de elección de estos últimos la que guíe los modelos de concertación.

Desde Gerokon sabemos que no es fácil porque lo hemos hecho ya en algún territorio, pero es momento de ponerse manos a la obra.