Nada tiene que ver el “ruido” mediático que se produjo hace ahora 10 años cuando se aprobó por unanimidad la Ley que iba a crear y consolidar el cuarto pilar del estado del bienestar, con el escaso eco que ha tenido este aniversario en los medios de comunicación.

De nada sirvió la presencia de Zapatero en Jaén, donde participó en un acto conmemorativo que en realidad era más un apoyo a la candidatura de Susana Díaz a la secretaría general del partido que otra cosa. Y para colmo de males, las movilizaciones que se produjeron para defender la sanidad pública les aguaron la fiesta.

En el año 2.006, cuando se aprobó la ley y estábamos en el momento álgido de la burbuja, ya se veía que no estaba clara la sostenibilidad de la misma y se denunciaban algunas deficiencias de la ley que el tiempo ha ratificado.

La lista de “agujeros negros” es larga pero vamos a limitarnos a mencionar un par de ellas como son la mencionada insuficiencia de recursos, y las tremendas desigualdades territoriales que se han agravado con el tiempo. Desigualdades que no tienen nada que ver con la situación económica de cada comunidad. Curiosamente, una persona dependiente en Andalucía tiene más posibilidades de entrar en el sistema público que en otras comunidades del norte, o por lo menos de que le cueste menos.

Como llevamos diez años reclamando, es necesario que se revise la ley buscando unos mínimos que puedan ser asumidos por el Estado y por todas las Comunidades Autónomas consensuando cúal es el esfuerzo que se va a pedir a las personas dependientes y sus familias, el copago, y el patrimonio.

Mientras esto se produce, que no tiene pinta que vaya a ocurrir durante 2.017, seguiremos con estas guerras de cifras y rankings que no sirven más que para meter ruido mediático.

Sobreviviremos pese a los políticos... Suerte en este año que empieza.